El Proceso de Intervención
El proceso de intervención es objetivo, riguroso y transparente. Se desarrolla en cinco pasos:
- Exploración: Fase inicial prospectiva en la que se determina si el paciente, en atención al problema que presenta, puede beneficiarse del estudio y posible tratamiento de su caso.
- Análisis del problema. Identificación y delimitación del problema, especificando los factores que lo mantienen y considerando si estos justifican o no el desarrollo y aplicación de un programa de tratamiento terapéutico.
- Elección del tratamiento: Delimitar que tratamiento, de los posibles, puede satisfacer mejor al paciente, a su medio ambiente y al problema concreto objeto de dicho tratamiento.
- Tratamiento: Aplicación del tratamiento de elección seleccionado, de acuerdo con el paciente, durante un período de tiempo concreto.
- Evaluación del tratamiento: Identificar los cambios producidos tras la aplicación del tratamiento: Cambios en la conducta problema y en conductas colaterales. Delimitar si dichos cambios pueden ser atribuidos al tratamiento o a otros factores. Finalmente analizar los resultados del tratamiento en términos de coste/eficacia y decidir si el tratamiento debe darse por finalizado o continuar con alguna modificación.
.

