El Proceso de Intervención

El proceso de intervención es objetivo, riguroso y transparente. Se desarrolla en cinco pasos:

  1. Exploración: Fase inicial prospectiva en la que se determina si el paciente, en atención al problema que presenta, puede beneficiarse del estudio y posible tratamiento de su caso.

  2. Análisis del problema. Identificación y delimitación del problema, especificando los factores que lo mantienen y considerando si estos justifican o no el desarrollo y aplicación de un programa de tratamiento terapéutico.

  3. Elección del tratamiento: Delimitar que tratamiento, de los posibles, puede satisfacer mejor al paciente, a su medio ambiente y al problema concreto objeto de dicho tratamiento.

  4. Tratamiento: Aplicación del tratamiento de elección seleccionado, de acuerdo con el paciente, durante un período de tiempo concreto.

  5. Evaluación del tratamiento: Identificar los cambios producidos tras la aplicación del tratamiento: Cambios en la conducta problema y en conductas colaterales. Delimitar si dichos cambios pueden ser atribuidos al tratamiento o a otros factores. Finalmente analizar los resultados del tratamiento en términos de coste/eficacia y decidir si el tratamiento debe darse por finalizado o continuar con alguna modificación.

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